La necesidad de purificar el aire de las aulas en los centros educativos

Todos tenemos claro que la COVID-19 se transmite principalmente entre personas que están en estrecho contacto entre sí y se encuentran en un espacio interior debido principalmente a que hay menos flujo de aire para dispersar y diluir las partículas virales cuando se exhala.

Uno de los espacios cerrados en el que se pasan muchas horas en su interior son las aulas de los colegios. Ya en un artículo publicado por la Universidad de Harvard se avanzaba que el primer paso para prevenir la propagación aérea del virus es verificar el sistema de ventilación de un edificio y también ver si simplemente abrir las ventanas proporciona suficiente aire fresco.

Cabe destacar que la mala ventilación dentro de las escuelas es extremadamente frecuente debido principalmente a que son edificios antiguos y en la mayoría de ellos no se ha tratado el tema de la ventilación interior.

Es indiscutible que la purificación del aire interior de un espacio cerrado contribuirá a detener la propagación del Covid-19 y que debe ser utilizada además de otras acciones (mascarillas, distancias entre las personas, limpieza de manos…). Para mejorar el aire de un aula hay que minimizar la recirculación del aire dentro del aula e introducir aire del exterior. Una de las medidas más eficientes será la apertura de las ventanas y asi aumentar la ventilación natural del espacio. Hay que tener siempre en cuenta si el edificio cuenta con sistemas HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado) ya que la apertura de las ventanas puede influir negativamente cambiando la dirección del aire.

Cómo purificar el aire

El indicador que nos va a servir para conocer la efectividad de la ventilación para el aula será la tasa de concentración de CO2. Podremos medir esta tasa con un aparato de medida manual de poco coste. La tasa de ppm en el aula deberá estar por debajo de 800ppm. Sería conveniente que en cada centro escolar  existieran varios medidores de CO2 para comprobar periódicamente la calidad del aire en el aula y proceder en consecuencia.

Debemos tener en cuenta que los sistemas basados en unidades ionizantes y los purificadores de aire que producen ozono pueden ser perjudiciales para la salud

Filtros HEPA

Los filtros HEPA (filtro de aire de partículas de alta eficiencia) son unos filtros mecánicos que son capaces de tamizar partículas muy pequeñas entre ellas la mayoría de virus y bacterias. Si el colegio no dispone de sistema HVAC (aire acondicionado, aire caliente) donde se podrán incluir filtros HEPA su efectividad es mínima ya que no conseguimos que el aire pase por el filtro. Para el correcto funcionamiento de los filtros HEPA debemos conseguir un flujo de aire que pase por el sistema del que disponemos.

Si nos decidimos a utilizar un purificador de aire con filtros de alta eficiencia (HEPA) deberemos tener en cuenta que se deben instalar en las zonas altas y que en todo momento la selección del equipo se basará en el tamaño del aula para calcular la cantidad de aire limpio (CADR) que debe procesar el sistema. En caso de ser necesario se podrán utilizar dos equipos en una misma aula pero lo determinaremos también por el número de alumnos del aula y los flujos de aire existentes.

Cabe destacar que los filtros HEPA requieren de un mantenimiento periódico que deberá siempre realizarse por personal especializado.

Sistema ReSPR

El sistema ReSPR utiliza una novedosa tecnología denominada NCC (Natural Catalytic Converter) y utiliza una lámpara de rayos UV y una rejilla metálica con recubrimiento hidrófilo  que genera grupos hidroxilos (plasma generado) que son los componentes encargados de eliminar los virus y bacterias en el aire. El radical hidroxilo  es el oxidante natural más importante en la química que se genera en la troposfera. Al ser un proceso natural el uso de la tecnología NCC es totalmente inocua para las personas pudiendo estar funcionando en presencia de las mismas.

Otra de las características de estos nuevos equipos es que no necesitan un flujo de aire para purificar ya que el sistema los que hace es lanzar los grupos hidroxilos (plasma generado) que genera, lo que sí tendremos en cuenta en todo momento es el tipo de equipo que se necesita en base al volumen de producción que es capaz de realizar para purificar un espacio concreto. Existen modelos de techo y portátiles que pueden transportarse de un aula a otra.

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